La familia

Demos gracias a Dios por estar unidos nuevamente, en donde esta generación, se congratula de formar parte de esta familia.

Familia que es sin duda alguna, un prototipo de unidad y una muestra de amor; una familia que con carencias ha sabido sortear los difíciles caminos de la superación, que nos ha dado una razón de ser que es la de cincelar la escultura del trabajo; mismo que permite realizar nuestros deseos y forjar nuestras ilusiones, así como la razón de ser útil a la sociedad para dejar la huella imborrable del ejemplo.

Recordemos a aquellos seres hombres y mujeres que, mediante este acto, nos han hecho recapacitar la importancia de la unidad. La unidad es un eslabón difícil de romper ante las adversidades del destino, es aquella que da calor a nuestros corazones, que nos permite compartir las alegrías y mitigar nuestras penas; es aquella que nos protege ante las inclemencias de la vida.

Seamos un ejemplo para nuestros hijos, así como para las generaciones venidera; seamos espada que se blanda día con día y embate todo aquello que impida realizar nuestros anhelos. Tallemos la gema de la vida con la delicadeza y experiencia de un joyero haciendo brillar nuestras facetas para siempre.

Seamos gotas que, unidas formemos cristalino río donde podamos bañarnos con el agua de la comprensión. Seamos estrellas formando la galaxia del cariño girando alrededor de la existencia. Seamos humildes ante el Señor que nos ha permitido disfrutar de todas nuestras alegrías. Marchemos adelante, mirando hacia atrás tan solo; para retomar las cosas positivas producto de la experiencia de nuestros antepasados y honrar a nuestros muertos que han dejado en nuestras almas la esencia de su amor. ¡Seamos por siempre… una familia mejor!