… La paz

Nadie tiene la culpa que el destino
haga nacer a unos ricos y a otros pobres
pues así como el rico… el campesino
exigen la paz y que se logre.

No te dejes llevar por las envidias
supera la barrera del orgullo
no escuches el sisear de los ofidios
no te dejes llevar por el murmullo.

La paz la obtendrás si tu la das
no la esperes recibir si tu la niegas
una sonrisa jamás está de más
y rencor recibirás si de ira cegas.

Se respetuoso y honorable
edúcate y educa a quien contigo
la patria potestad lleva consigo
a un ciudadano justo, inquebrantable.

Y si el hambre te acosa, hay el trabajo
que ennoblece al hombre que practica
pues el ocio de raíz corta de tajo
y de satisfacción a tu vida vuelves rica.

Vigila las amistades de tus hijos
habla con él de consecuencias,
pues la vida nos pone en acertijos
cayendo en los juegos de violencia.

Hazle diferenciar lo bueno de lo malo
hazlo un hombre de provecho,
pues una rama torcida es chueco palo
y su camino se torna más estrecho.

También enseña se defiendan
de la vida que no es un paraíso,
que no cualquiera cosa los ofenda
pues pueden terminar bajo del piso.

Existe latente la quimera
de olvidarnos del camino de cañones
tenemos a la paz como bandera
somos envidiable orgullo de naciones.

No caigamos en la trampa de oportunos
que aprovechan tal vez nuestra ignorancia,
ante la enfermedad de ser borrego, inmunos
ante el huracán de mentiras, la templanza.

Comprende que la equidad es ser sincero
te llevará a una paz soñada y duradera
ser un hombre de bien, de duro acero
y no una efímera tea de madera.

Existen aquí y tras los mares
tantos reclamos y expresiones
que llorando la tierra está su faz
pues como lo dijo don benito juárez
“entre los hombres como entre las naciones
el respeto al derecho ajeno es nuestra paz”.