Que Carlos Gardel ni que ocho cuartos

Tabasco, antigua derrota,
del mandamás del chilango,
la sigue haciendo de tango
en sus actos se denota.
El ardor brota, que brota
en contra del ¨innombrable¨
se ha sentido insuperable
desde mi uso de razón,
hoy por aquel tropezón,
busca venganza probable.