Fin de cuento

Impávida soledad que me custodia,
con el guardián sutil de tu recuerdo;
pesaroso entre lágrimas me pierdo,
ayer era verdad… hoy soy historia.

Solamente me queda en la memoria,
tus labios rojos que en las noche muerdo;
lunar coqueto de tu torso izquierdo,
en sí… tu cuerpo de vivaz euforia.

Y en la cárcel de la melancolía,
escribo en el papel, todo pasado,
escribo, que en la noche y que en el día;

jamás te separaste de mi lado,
que siempre yo era tuyo y tú eras mía,
hoy el cuento feliz… se ha terminado.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.